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| Desde que la UIF incrustó un algoritmo en el INE para vigilar las cuentas de candidatos, han venido saliendo casos y más casos de financiamiento ilegal y congelamiento de cuentas. |
Por: Nacho Rodríguez
Pues sucede que este algoritmo está dando resultados SORPRENDENTES.
Apenas llevamos 2 semanas de campaña, y este algoritmo ha encontrado desvíos en campañas como la de Samuel García, que claramente está gastando mucho más de lo que ingresa, y la UIF ya detonó investigaciones a su familia y esposa. Lo propio hizo con Mauricio Toledo, candidato del PT, señalado de enorme corrupción. Asimismo, ha encontrado ya recursos del exgobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, en las campañas priistas y, en casi todos los estados ya se han congelado cuentas bancarias de varios candidatos. No solo esto, sino también este algortimo está encontrando el origen de los recursos, y también ya se empezaron a congelar cuentas de decenas de empresas fantasma, cortando el acceso al financiamiento ilegal. Los partidos de oposición se encuentran estupefactos de la eficacia del algoritmo de la UIF para detectar sus cuentas ilegales, y ya andan acusando que Santiago Nieto está "persiguiendo" candidatos con fines políticos. Pero realmente no es culpa de Nieto, sino de un programa informático. Y conforme se acerque el día de la jornada electoral y se intensifique el financiamiento ilegal, el algoritmo de la UIF encontrará todavía más discrepancias, congelará más cuentas y denunciará a más candidatos.
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| El algoritmo de la UIF encontró de manera muy rápida el financiamiento a través de factureras de su familia en la campaña de Samuel García. Hasta su esposa, la influencer, ya es investigada. |
Viendo la eficacia del algoritmo de la UIF, éste debería también incrustarse en otros órganos autónomos, empezando por las cuentas del propio INE, hasta las del Poder Judicial y del Poder Legislativo. Incluso, este algoritmo debería incrustarse en la nómina federal. Finalmente encontrar a corruptos no es tan difícil: solo es cosa de comparar cuánto es lo que dicen que ganan y cuánto es lo que realmente tienen. Si hay serias discrepancias, pues solo es cosa de revisar las cuentas bancarias de familiares más cercanos y, violá, se encuentran transferencias sospechosas de todo tipo. Pero ir caso por caso es tardado y además, siempre sujeto a influyentismos. En cambio un algoritmo haría este trabajo rápido sin ser manipulado por nadie. Sería una gran revolución para combatir la corrupción.

